Home | Blogs | Foros | Registrate | Consultas | Jueves 23 de marzo de 2017
Usuario   Clave     Olvidé mi clave
     
Ir a la página de inicioIr a los Blogs
Mi Perfil
pedro salvador bidegain
Castelar - argentina
junto a herminio milovich y un grupo de escritores coordino el café literario \\\"letras y voces\\\" que tiene su sede en la Biblioteca Popular 9 de julio de Castelar. Este café se reúne todos los terceros sábados de cada mes. En esa instancia los concurrentes leen sus trabajos,participan pintores y escultoresm que exiben sus obras e interpretan música conocidos cultores de la misma.
Estas reuniones son abiertas con entrada libre y gratuita para todo público, que también puede participar de la lectura de sus trabajos. Esperamos que todos los que leen esta reseña participen de la misma.-
Archivo de entradas | Mostrar datosDesplegar
Ocultar datos Mayo 2009
Mario Benedetti partió en su viaje sin retorno, pero nos ha dejado la antorcha de su pasión, encendida con "Gracias por el fuego" en este sur que también existe por él
Mario Benedetti - SE HA IDO - PERO GRACIAS POR EL FUEGO PERMANECERA VIVA ESA LLAMA QUE HA ENCEN DIDO
El Libro de los Abrazos - Eduardo Galeano
Mostrar datos Abril 2009
Escuchá Radio De Tango

Últimos comentarios de este Blog

31/10/10 | 19:36: Maria Laura Schneider dice:
Este articulo no pertenece a Eduardo Galeano... el lo desmintio como propio ...
01/10/09 | 11:21: ONDALATINAAM1010 dice:
Para este sabado 3 de Octubre a las 22.00hs en el Hotel Bauen . Av. Corrientes 360 Cap. Fed. Ent gral con consumision $30 Festival del "show del domingo" programa radial de AM 1010 Onda latina, con la presencia de pepito perez, carlitos russo, el tango danza de san telmo y el show de Cantemos en domingo!!! LOS ESPERAMOS !!!
04/05/09 | 09:39: adriana gaviota dice:
siempre es un placer leer o releer como en este caso para mì, un texto de Eduardo Galeano, un autor que tambièn suelo escuchar en TV relatando sus escritos...grazzie piq piq
Vínculos
El Rubio El Rubio


El asistente o ladero de una personalidad relevante del mundo del hampa nos cuenta en primera per... Ampliar

Comprar$ 55.00

cafe literario letras y voces



Con mi nieta Sofía.-

- Mañana te dejo a tu nieta por un rato -dijo muy suelta de lengua mi hija.
Y me lo dijo así, como si yo hubiera parido una nieta y me la vinieran a devolver.
No es que me moleste, más bien me muero por ella pero... ¿así?...¿cómo si yo hubiera abandonado a algún niño en una canasta?
Me la trajo tempranito envuelta en camperas, bufandas, guantes, gorras y todas esas cosas que les ponen las madres a nuestros nietos y que nosotros les poníamos a ellas y ahora nos damos cuenta de que era un disparate.
No hay como cambiar de lugar del mostrador para avivarse de algunas cosas.
- No me le des chicles que el dentista lo pago yo, ni Coca Cola, nada con colorante, fijate la fecha de vencimiento de lo que le das, que no se desabrigue que acá adentro está muy frío, si ves que transpira sacale el gorro, que no coma chupetines porque se ensucia y con esta
lluvia no se me seca la ropa con nada, si van a salir, tapale bien la boca, si se aburre, en la mochila trajo unos jueguitos para la play-estation -dijo cerrando la puerta y continuó dando órdenes por el pasillo.
- Sí, mi amor, tengo un chicle de banana, y para después tengo un chupa chup de cocacola.
- Siéntese por acá que le voy a enseñar a jugar al ludo, ya tiene cuatro años y tendría que saber. Usted juega con las fichitas rojas, si saca seis..., no, mi amor, el dado no se tira así, ¿su mamá no le explicó que no gana el que lo tira más lejos?
Ya van tres veces que tengo que correr la heladera para sacar el dado.
¿No le gusta el ludo mi amor? ¡¡¿Ya se aburrió del ludo mi amor?!!
Bueno..., le voy a enseñar a jugar al robo montón... Si tiene una sota..., la sota es la señora de... ¿tampoco le gusta? Entonces de la escoba de quince ni hablamos ¿no?
Mijita..., yo a su edad jugaba con tres palillos de ropa y dos chapitas durante horas y horas y usted ya me cambió de juego tres veces en dos minutos.
¿Sabe una cosa? Nos vamos a las hamacas y al arenero ¿Cómo que su madre la reta si se ensucia con arena?
En la esquina nomás le saqué la bufanda, los guantes, el abrigo y todo lo que le había puesto la madre para que se moviera poco. ¡Ay Sofía! ¡Faltó que le pusieran un ombliguero nada más!
Pise..., pise ese charco..., déle, déle que nadie nos ve.
Sí, agarre ese palito y vaya pasándolo por la pared y por las rejas..., dele..., que yo lo hacía y no me morí...., patee esa lata..., pise solo las baldosas blancas..., gire alrededor de esa columna..., corte esa flor para llevarle a su madre..., no pise la sombra..., déle..., tírele una piedra a ese perro que se quiere comer al abuelo..., cuélguese de esa rama que está bajita...
¿Al shopping? ¡¡¿¿¿AL SHOPPING???!!! ¡Noooooo! ¡¡Nuncaaaaa!! ¡¡Yo a ese antro de perdición no entro aunque me lo pida mi nieta!!!
- Buenas tardes... ¿Ropería tienen...? Ah..., bueno.
Metí el mate y el termo en la matera porque no tenía claro si dejan tomar mate en el shopping.
Cargué con la ropa que le había sacado a Sofía y le agregué mi campera porque había 15 grados de diferencia entre la placita y ese lugar maldito.
Mi nieta empezó a moverse como si hubiera nacido allí.
Yo estudiaba cada paso que daba por temor a equivocarme.
Sofía llamó por el nombre de pila a la vendedora de pororó y me hizo comprarle una caja de las grandes.
Cuando yo estaba pagando enfiló corriendo para la escalera mecánica y a mí casi me da un ataque.
Corrí lo más rápido que pude cargando con la ropa, la matera, desparramando el pororó por el piso al grito de: ¡¡Sofíaaaa!!!! ¡¡¡¡Cuidadooooo, esa escalera te puede mataaaar!!!!!!
Detengan a esa niñaaa!!! ¡¡Paren la escalera!!!! ¡¡Se va a tragar a mi nieta!!!! ¡¡¡Alguien que pare la escaleraaaa!!!
Un guardia de seguridad me quiso llevar detenido mientras mi nieta me hacía adiós con su manita abierta subiendo lentamente hacia la zona de restaurantes.
Regresó solita por la otra escalera y le explicó al guardia que yo era su abuelo y que me había traído al shopping.
- “Es mi abuelo, nos vamos al cine Pablo”.
-¿De Walt Disney dan alguna? -pregunté a una chica igualita a la que me dijo que no había guardarropa.
Seguro que ya se lo habían preguntado muchas veces, porque se rió y me miró como diciéndome... “No, de Walt Disney hoy no damos”.
No habíamos dado ni tres pasos cuando tuve que comprar otra caja de pororó y dos vasos de Pepsi de los grandes.
Nunca pensé que podría ser tan largo el recorrido hasta la butaca.
Le pedí a mi nieta que se agarrara de mi campera porque me quedé sin manos para ella.
Un vaso llenito hasta el borde en cada mano, la caja de pororó llevada con los dientes, la matera colgada, los guantes, la bufanda, las camperas y la gorra sobre mis brazos a modo de un bebé.
Cuando vi el escalón a lo oscuro, mi instinto de abuelo no consiguió frenarse y grité:
- “¡Cuidadooo Sofía!”
Cualquier idiota sabe que cuando uno abre la boca para hablar se le cae lo que esté agarrando con los dientes.
Yo también lo sabía, pero mi cabeza piensa más lento que mi corazón.
De cualquier manera lo que más me molestó fue la risita de algunos padres piolas, la patada que me dio el tipo al que bañé con pororó y los insultos de la señora que limpia.
El resto, bien.
Necesité diez minutos más para acomodar en la oscuridad todo lo que había llevado al santo botón.
- Abuelo... -dijo casi en secreto mi nieta - ¿no quedó pop?
- ¿Pochoclo? –le pregunté.
- ¿Pocho qué?- dijo mi nieta y tuve que ir a buscar más.
Como no me animé a dejarla sola en lo oscuro y como vi a un par de nenes con cara de delincuentes sentados allí cerquita, resolví agarrar todas las cosas (incluyendo a Sofía) y repetir la operación otra vez.
Tomé un trago bien grande de ambos vasos para que no se me volcara y allá fuimos otra vez de excursión.
Nos perdimos el principio de la película.
-Esta ya la vi, abuelo -dijo mi nieta con absoluta seguridad.
- ¿Cómo que ya la vio?!! ¡Es Robot!! ¡Es un estreno!
- Ya la vi abuelo. ¡El papá de una compañerita del colegio las baja por Internet.
- Bueno, mi amor, no importa..., vamos a verla otro poquito que me gasté 250 pesos en las entradas.
- Ahora ese robot se va a desarmar..., ¿viste abuelo? Ahora agarra su cabeza con la mano. ¡Te lo dije! ¡Vamos a los jueguitos, abuelo, vamos a los jueguitos!
¡No, no y no! No es que me molesten las maquinitas, directamente las odio. No puedo ver como pasan horas y horas enfrente a las pantallas donde se cruzan autos o aparecen monstruos disparando.
- No mi amor, discúlpeme, pero eso es lo último que haría.
- ¿Me das 4 fichas, por favor? -le dije a una chica igualita a la que vendía Pepsi, pochoclo y entradas de cine.
El ruido me perforó los oídos..., en una máquina un tipo tiraba con una ametralladora hacia una pantalla y el que parecía su hijo se le colgaba de los pantalones llorando para que le dejara hacer un tirito.
En otra máquina un niño de 8 o 9 años trataba de embocar una pelota de básquetbol en un aro, le pregunté por que no iba a la placita y me dijo algo de mi mamá.
Dos niños que parecían sus hermanitos lo aguardaban en unos changuitos. Les pregunté por la madre y me dijeron que estaba al lado, en las maquinitas para grandes.
Contra el pool, cuatro niños de 10 o 12 años pasaban tiza a los tacos y solo faltaba el humo de los puchos subiendo hacia la luz tenue que se balanceaba sobre el paño azul.
No pude encontrar ningún juego para mi nieta, así que dejé más de 200 pesos en fichas tratando de agarrar con una pinza unos ositos de peluche que no salían más de 30 pesos.
No es lo mío..., no consigo coordinar en ese juego, cuando quiero abrir la pinza, suelto la campera. Cuando quiero largar la pinza tiro la matera.
Sofía por suerte sacó un caballito azul y me lo regaló.
- Dale abuelo -me dijo - llevame a comer algo, tengo hambre.
- Bien..., seguro que a la vuelta encontramos un frankfrutero.
- No, abuelo, llevame a Mac Donald’s.
- ¡Nooooooo! ¡No, no, no y no! Nunca entraré a ese lugar en que muelen desperdicios y los transforman en comida, cortan pedacitos de plástico y los ponen en bolsitas de papas fritas ¡Noooo! ¡Ni siquiera por vos, Sofía!
- Un happy meal, sin ketchup, sin queso y una coca -le dije a una chica igualita de la del cine, las maquinitas y el pororó...
- No -me contestó- a Sofía le gusta con queso. ¿Y para usted?
- Ehhh..., un chorizo con picantina, hongos y criolla.
Algo que no entendí pasó en ese momento, porque se rió igual que la de Walt Disney y me dio solo el pedido de Sofía.
Mi pequeña “nieta zapping” no había terminado de comer cuando se metió en el pelotero y en unos tubos enormes junto a una manga de foraj... de niños que disfrutaban del sábado.
Cargado de mi equipaje, más los jueguitos que traía la cajita y el caballito azul me asomaba de a ratos a unas ventanitas de vidrio en las alturas para ver si todavía respiraba.
Dos veces me tuve que meter en los tubos (sin largar la ropa) porque Sofita no se animaba a tirarse.
- ¿Qué le parece si nos vamos? El abuelo está cansado, con frío y transpirando.
- ¿Al baño? ¿No aguanta hasta llegar?
Yo temía este momento, sabía que me podía pasar.
- Sofiita, escúcheme un poquito, mi amor, yo no puedo entrar al baño de las niñas, aguántese hasta llegar.
-No, abuelo -me dijo- no aguanto más.
-Bien..., ¿qué va a hacer en el baño? -pregunté y me preparé para la peor respuesta.
- Caca, abuelito.
Volvimos al shoping y cuando nadie me vio me metí en el baño de las mujeres y me escondí atrás de una puerta esperando que mi nieta me avisara.
- Ya está abuelo, limpiáme -gritó mi nieta.
-Voy Sofiita -le dije y me topé con una vieja que salía subiéndose la bombacha desde una de las puertas.
Lo que siguió fue muy triste, me golpeó fuerte con un paraguas al grito de de-ge-ne-ra-do.
Así, una sílaba, un golpe de paraguas: ¡De-ge-ne-ra-do!!
Y me pegó hasta que llegó el guardia que por radio pidió ayuda a sus compañeros.
Ayuda precisaba yo.
Mi nieta se la tuvo que arreglar sola una vez más y mientras se acomodaba el pantalón les dijo:
- Es mi abuelo otra vez Pablo..., ya me lo llevo.

Eduardo Galeano



Escribí un comentarioEscribí tu comentario Enviá este artículoEnvialo a un amigo Votá este artículoVotá este texto CompartirCompartir Texto al 100% Aumentar texto

Mario Benedetti partió en su viaje sin retorno, pero nos ha dejado la antorcha de su pasión, encendida con "Gracias por el fuego" en este sur que también existe por él



Chau número tres

Te dejo con tu vida

tu trabajo

tu gente

con tus puestas de sol

y tus amaneceres.

 

Sembrando tu confianza

te dejo junto al mundo

derrotando imposibles

segura sin seguro.

 

Te dejo frente al mar

descifrándote sola

sin mi pregunta a ciegas

sin mi respuesta rota.

 

Te dejo sin mis dudas

pobres y malheridas

sin mis inmadureces

sin mi veteranía.

 

Pero tampoco creas

a pie juntillas todo

no creas nunca creas

este falso abandono.

 

Estaré donde menos

lo esperes

por ejemplo

en un árbol añoso

de oscuros cabeceos.

 

Estaré en un lejano

horizonte sin horas

en la huella del tacto

en tu sombra y mi sombra.

 

Estaré repartido

en cuatro o cinco pibes

de esos que vos mirás

y enseguida te siguen.

 

Y ojalá pueda estar

de tu sueño en la red

esperando tus ojos

y mirándote.

 

Corazón coraza

Porque te tengo y no

porque te pienso

porque la noche está de ojos abiertos

porque la noche pasa y digo amor

porque has venido a recoger tu imagen

y eres mejor que todas tus imágenes

porque eres linda desde el pie hasta el alma

porque eres buena desde el alma a mí

porque te escondes dulce en el orgullo

 

 

 

 

 

 

pequeña y dulce

corazón coraza

 

porque eres mía

porque no eres mía

porque te miro y muero

y peor que muero

si no te miro amor

si no te miro

 

porque tú siempre existes dondequiera

pero existes mejor donde te quiero

porque tu boca es sangre

y tienes frío

tengo que amarte amor

tengo que amarte

aunque esta herida duela como dos

aunque te busque y no te encuentre

y aunque

la noche pase y yo te tenga

y no.

 

Estados de ánimo

               A veces me siento

               como un águila en el aire.

                       -Pablo Milanés

 

Unas veces me siento

como pobre colina

y otras como montaña

de cumbres repetidas.

 

Unas veces me siento

como un acantilado

y en otras como un cielo

azul pero lejano.

 

A veces uno es

manantial entre rocas

y otras veces un árbol

con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas

como laguna insomne

con un embarcadero

ya sin embarcaciones

una laguna verde

inmóvil y paciente

conforme con sus algas

sus musgos y sus peces,

sereno en mi confianza

confiando en que una tarde

te acerques y te mires,

te mires al mirarme.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hagamos un trato

Cuando sientas tu herida sangrar

cuando sientas tu voz sollozar

cuenta conmigo.

 

(de una canción de Carlos Puebla)

 

Compañera,

usted sabe

que puede contar conmigo,

no hasta dos ni hasta diez

sino contar conmigo.

 

Si algunas veces

advierte

que la miro a los ojos,

y una veta de amor

reconoce en los míos,

no alerte sus fusiles

ni piense que deliro;

a pesar de la veta,

o tal vez porque existe,

usted puede contar

conmigo.

 

Si otras veces

me encuentra

huraño sin motivo,

no piense que es flojera

igual puede contar conmigo.

 

Pero hagamos un trato:

yo quisiera contar con usted,

es tan lindo

saber que usted existe,

uno se siente vivo;

y cuando digo esto

quiero decir contar

aunque sea hasta dos,

aunque sea hasta cinco.

 

No ya para que acuda

presurosa en mi auxilio,

sino para saber

a ciencia cierta

que usted sabe que puede

contar conmigo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Lovers go home!

Ahora que empecé el día

volviendo a tu mirada,

y me encontraste bien

y te encontré más linda.

 

Ahora que por fin

está bastante claro

dónde estás y dónde estoy.

 

Sé por primera vez

que tendré fuerzas

para construir contigo

una amistad tan piola,

que del vecino

territorio del amor,

ese desesperado,

empezarán a mirarnos

con envidia,

y acabarán organizando

excursiones

para venir a preguntarnos

cómo hicimos.

 

Pasatiempo

Cuando éramos niños

los viejos tenían como treinta

un charco era un océano

la muerte lisa y llana

no existía.

 

Luego cuando muchachos

los viejos eran gente de cuarenta

un estanque un océano

la muerte solamente

una palabra.

 

Ya cuando nos casamos

los ancianos estaban en cincuenta

un lago era un océano

la muerte era la muerte

de los otros.

 

Ahora veteranos

ya le dimos alcance a la verdad

el océano es por fin el océano

pero la muerte empieza a ser

la nuestra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rostro de vos

Tengo una soledad

tan concurrida

tan llena de nostalgias

y de rostros de vos

de adioses hace tiempo

y besos bienvenidos

de primeras de cambio

y de último vagón.

 

Tengo una soledad

tan concurrida

que puedo organizarla

como una procesión

por colores

tamaños

y promesas

por época

por tacto

y por sabor.

 

Sin temblor de más

me abrazo a tus ausencias

que asisten y me asisten

con mi rostro de vos.

 

Estoy lleno de sombras

de noches y deseos

de risas y de alguna

maldición.

 

Mis huéspedes concurren

concurren como sueños

con sus rencores nuevos

su falta de candor

yo les pongo una escoba

tras la puerta

porque quiero estar solo

con mi rostro de vos.

 

Pero el rostro de vos

mira a otra parte

con sus ojos de amor

que ya no aman

como víveres

que buscan su hambre

miran y miran

y apagan mi jornada.

 

Las paredes se van

queda la noche

las nostalgias se van

no queda nada.

 

Ya mi rostro de vos

cierra los ojos

y es una soledad

tan desolada.

 

Si Dios fuera una mujer

¿y si Dios fuera una mujer?

Juan Gelman

 

¿Y si Dios fuera mujer?

pregunta Juan sin inmutarse,

vaya, vaya si Dios fuera mujer

es posible que agnósticos y ateos

no dijéramos no con la cabeza

y dijéramos sí con las entrañas.

 

Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez

para besar sus pies no de bronce,

su pubis no de piedra,

sus pechos no de mármol,

sus labios no de yeso.

 

Si Dios fuera mujer la abrazaríamos

para arrancarla de su lontananza

y no habría que jurar

hasta que la muerte nos separe

ya que sería inmortal por antonomasia

y en vez de transmitirnos SIDA o pánico

nos contagiaría su inmortalidad.

 

Si Dios fuera mujer no se instalaría

lejana en el reino de los cielos,

sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,

con sus brazos no cerrados,

su rosa no de plástico

y su amor no de ángeles.

 

Ay Dios mío, Dios mío

si hasta siempre y desde siempre

fueras una mujer

qué lindo escándalo sería,

qué venturosa, espléndida, imposible,

prodigiosa blasfemia.

 

Síndrome

Todavía tengo casi todos mis dientes

casi todos mis cabellos y poquísimas canas

puedo hacer y deshacer el amor

trepar una escalera de dos en dos

y correr cuarenta metros detrás del ómnibus

o sea que no debería sentirme viejo

pero el grave problema es que antes

no me fijaba en estos detalles.

 

 

 

 

 

 

Táctica y estrategia

Mi táctica es

mirarte

aprender como sos

quererte como sos.

 

Mi táctica es

hablarte

y escucharte

construir con palabras

un puente indestructible.

 

Mi táctica es

quedarme en tu recuerdo

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

pero quedarme en vos.

 

Mi táctica es

ser franco

y saber que sos franca

y que no nos vendamos

simulacros

para que entre los dos

 

no haya telón

ni abismos.

 

Mi estrategia es

en cambio

más profunda y más

simple.

 

Mi estrategia es

que un día cualquiera

no sé cómo ni sé

con qué pretexto

por fin me necesites.

 

Te quiero

Tus manos son mi caricia,

mis acordes cotidianos;

te quiero porque tus manos

trabajan por la justicia.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor, mi cómplice, y todo.

Y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Tus ojos son mi conjuro

contra la mala jornada;

te quiero por tu mirada

que mira y siembra futuro.

 

Tu boca que es tuya y mía,

Tu boca no se equivoca;

te quiero por que tu boca

sabe gritar rebeldía.

 

Si te quiero es porque sos

mi amor mi cómplice y todo.

Y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Y por tu rostro sincero.

Y tu paso vagabundo.

Y tu llanto por el mundo.

Porque sos pueblo te quiero.

 

Y porque amor no es aurora,

ni cándida moraleja,

y porque somos pareja

que sabe que no está sola.

 

Te quiero en mi paraíso;

es decir, que en mi país

la gente vive feliz

aunque no tenga permiso.

 

Si te quiero es por que sos

mi amor, mi cómplice y todo.

Y en la calle codo a codo

somos mucho más que dos.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

Una mujer desnuda y en lo oscuro

tiene una claridad que nos alumbra

de modo que si ocurre un desconsuelo

un apagón o una noche sin luna

es conveniente y hasta imprescindible

tener a mano una mujer desnuda.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera un resplandor que da confianza

entonces dominguea el almanaque

vibran en su rincón las telarañas

y los ojos felices y felinos

miran y de mirar nunca se cansan.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

es una vocación para las manos

para los labios es casi un destino

y para el corazón un despilfarro

una mujer desnuda es un enigma

y siempre es una fiesta descifrarlo.

 

Una mujer desnuda y en lo oscuro

genera una luz propia y nos enciende

el cielo raso se convierte en cielo

y es una gloria no ser inocente

una mujer querida o vislumbrada

desbarata por una vez la muerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ustedes y nosotros

Ustedes cuando aman

exigen bienestar

una cama de cedro

y un colchón especial,

nosotros cuando amamos

es fácil de arreglar

con sábanas qué bueno

sin sábanas da igual.

 

Ustedes cuando aman

calculan interés

y cuando se desaman

calculan otra vez,

nosotros cuando amamos

es como renacer

y si nos desamamos

no la pasamos bien.

 

Ustedes cuando aman

son de otra magnitud

hay fotos chismes prensa

y el amor es un boom,

nosotros cuando amamos

es un amor común

tan simple y tan sabroso

como tener salud.

 

Ustedes cuando aman

consultan el reloj

porque el tiempo que pierden

vale medio millón,

nosotros cuando amamos

sin prisa y con fervor

gozamos y nos sale

barata la función.

Ustedes cuando aman

al analista van

él es quien dictamina

si lo hacen bien o mal,

nosotros cuando amamos

sin tanta cortedad

el subconsciente piola

se pone a disfrutar.

Ustedes cuando aman

exigen bienestar

una cama de cedro

y un colchón especial,

nosotros cuando amamos

es fácil de arreglar

con sábanas qué bueno

sin sábanas da igual.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Viceversa

Tengo miedo de verte

necesidad de verte

esperanza de verte

desazones de verte.

Tengo ganas de hallarte

preocupación de hallarte

certidumbre de hallarte

pobres dudas de hallarte.

Tengo urgencia de oírte

alegría de oírte

buena suerte de oírte

y temores de oírte.

o sea,

resumiendo

estoy jodido

y radiante

quizá más lo primero

que lo segundo

y también

viceversa.



 

 


Calificación:  Malo Regular Bueno Muy bueno Muy bueno - 3 votos  - Ingresá tu voto

Comentarios de nuestros lectores - Escribí tu comentario
01/10/09 | 11:21: ONDALATINAAM1010 dice:
Para este sabado 3 de Octubre a las 22.00hs en el Hotel Bauen . Av. Corrientes 360 Cap. Fed. Ent gral con consumision $30 Festival del "show del domingo" programa radial de AM 1010 Onda latina, con la presencia de pepito perez, carlitos russo, el tango danza de san telmo y el show de Cantemos en domingo!!! LOS ESPERAMOS !!!
elshowdeldomingoam1010@gmail.com
 
Últimas entradas del mes


Radio La Quebrada Radio de Tango Indexarte Escribirte OccidentesEscuchanos
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2017- www.escribirte.com | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS